miércoles, julio 13, 2005

Varios



Million Dollar Baby



Es una historia que ya nos han contado, una historia que ya he visto, pero hecha con tanta dulzura que la convierte en inigualable.
“Million Dollar Baby” rebosa ternura, está cargada de melancolía. Deja un sabor agridulce como la vida misma.
Pero no me refiero sólo al final, porque ya se encargaron de destripármelo cruelmente (y eso que evito cualquier información de las películas). Es todo en conjunto. Una gran obra, una gran película. Porque el final es una extensión de la misma, no un simple golpe de efecto para que evitemos pensar en la vacuidad del resto.
Y me postro ante la bellísima (por lo menos para mí) Hilary Swank. Me cautivó desde el instante en que aparece.



Hilary Swank



Quizás querréis echar un vistazo a esta página. Es una recogida de firmas para reclamar un cambio en la relación entre el Estado Español y la Santa Sede.



Y para acabar unas risas que siempre vienen bien. Aquí tenéis unas declaraciones de una participante de la manifestación “A favor de la familia”. No os perdáis la versión en audio más abajo. Esto explicaría muchas cosas...

lunes, julio 11, 2005

And justice for all...

Me parece algo tremendo que por culpa del famoseo y de la presión de los medios de comunicación (y porque no decir también de la masa de gente) pueda verse afectada la decisión en una sentencia judicial.
Hablo, claro, del caso de Farruquito y de que se insinuaran en algunos programas que por ser él se pudiera quedar sin ningún tipo de pena (por su cara bonita supongo).

Porque ahora resulta que es muy buen chico. Ooohhh, míralo, si ha reconocido públicamente su culpabilidad. Sí, pero pasados seis meses y ya cuando lo habían detenido! Un poco tarde, no? Así no vale.

Si empezamos a mirar que conducía sin carnet ni seguro (cosa, por desgracia, no tan inusual por aquí) ya le podría haber caído un paquete. Luego tenemos el acto gravísimo de que por culpa de su imprudencia atropelló a una persona y la mató. Sólo con eso le tendría que caer una buena, pero es que además el tío se dio a la fuga. Y si pudiera tener alguna disculpa por lo del shock del momento y que no podemos saber como reaccionaríamos en caliente ante una cosa así, es que luego estuvo seis meses bien escondidito! Y encima cuando lo pillaron hizo que su hermano, menor de edad, se inculpara! Tremendo!

Encima tuvieron los cojones de decir que se les arrojó encima del coche. Sólo les faltaba decir que pudieron oír como mientras decía: “Adiós, mundo cruel”.
Ah! y resulta que al final se largaron porque con su ultravisión pudieron ver, cuando se estaban alejando a toda pastilla del lugar, como el accidentado se movía y que ya les estaban socorriendo. Pues lo que se debían haber tomado para ver todo eso.

Y tampoco es un asesino. Nooo, sólo sesgó una vida con una máquina letal de 800 kg. de peso, arrollando a una persona a gran velocidad. Pero que fue sin querer, hombre. Sin ninguna maldad. Ah, que lo queréis llamar imprudencia?

Digo yo que si es tan buena persona que asuma lo que he hecho y apechugue con las consecuencias.

Y no me explico porque en los juicios el testigo debe decir la verdad y toda la verdad y al inculpado se le permite mentir como un bellaco para mejorar su defensa. Manda huevos, esto es un sálvese quien pueda.
Porque si las cosas tuvieran un poco de sentido se le tendría que añadir un cargo más por mentiroso cabrón.

Otro tema es el de que con este sistema penitenciario la condena que le caiga no servirá absolutamente para nada. Pero eso es otra historia...

domingo, julio 10, 2005

Nota mental

Has tirado dos días enteros a la basura, Rors. No hagas lo mismo con el resto de tu vida.

jueves, julio 07, 2005

Miradas

Quería reservar este tema el último porque era el que me interesaba más y al final se me pasó. Así que permitidme que retome el libro “La comunicación no verbal” para hablar de las miradas.

Comienza el capítulo con este texto:
“Imagínese que un día, mientras usted está sentado en un lugar público, levanta la vista y se encuentra con la mirada fija de un desconocido que lo observa inexpresivamente, y que no se altera ni siquiera cuando usted le clava los ojos. Es casi seguro que usted mirará rápidamente hacia otro lado y después de unos segundos se volverá hacia él para ver si lo sigue mirando. Si es así, repetirá esta operación subrepticia varias veces y, si la otra persona persiste aún en su actitud, usted pasará rápidamente de la incomodidad a la ira o la alarma”.

Una escena angustiosa, ¿no creéis? No sé si os habrá pasado, pero si tenéis un día que estáis algo inseguros y os sucede algo parecido es de lo más intranquilizador.
Flora Davis sigue hablando de la amenaza que representa la mirada fija y sostenida para muchos animales. Pero no creo que haga falta irse a estudiar a los simios para saber lo que es un duelo de miradas. Ya sea como un previo a otro tipo de pelea o como una batalla para establecer el tipo de status, quien desvíe o baje la mirada es el que ha sido derrotado, ha demostrado su sumisión. Y si ninguno de los dos lo hace...

Más adelante nos habla de un curioso experimento:
“Los monos estaban encerrados en jaulas, en una habitación vacía bien iluminada. Cuando el investigador se aproximaba a un mono mirando hacia abajo y en actitud tímida, la reacción era mínima. Cuando lo hacía de manera más agresiva, mirando directamente a los ojos y con expresión fija, el animal a menudo empezaba a mostrar los dientes y balancear la cabeza amenazadoramente, pero no respondía como si se sintiera amenazado cuando el investigador, con la misma expresión fija, mantenía los ojos cerrados.”

¿Alguna vez no os habéis sentido vigilados, incómodos? ¿No os habéis sorprendido nunca al levantar la vista al sentir una extraña sensación y mirar hacia un lugar sin saber muy bien por qué y comprobar que alguien os estaba observando? ¿O en alguna ocasión no habéis mirado a una persona (ya sea porque la mirabais a ella o porque dejasteis la mirada perdida en esa dirección) y al poco ésta os pillaba in fraganti? A mí esto siempre me ha parecido fascinante y misterioso. A veces es casi como si tuviéramos un sexto sentido. Y en el libro pude leer lo siguiente:

“Los monos son sensibles a la mirada fija hasta un límite increíble. En otro experimento se expuso a varios monos Rhesus a las miradas fijas de un hombre oculto. Pronto empezaron a mostrarse deprimidos, y al registrar sus ondas cerebrales se descubrió que cada vez que el hombre los miraba directamente se producían alteraciones en el esquema de las ondas. Es un misterio cómo sabían cuándo se los miraba directamente y cuándo no, puesto que no podían ver al hombre, pero este comportamiento parece ligado a una experiencia humana muy común (léase más arriba) (...) Generalmente suponemos que un sonido apenas audible o un movimiento ínfimo, captado por la visión periférica, nos ha brindado la pista. Resulta fascinante pensar que para los monos, y quizá también para los hombres, exista tal vez alguna clave aún más primitiva. Nadie sabe lo que ocurre con las ondas cerebrales de un hombre cuando lo miran fijo, pero un estudio reciente indica que una persona que es mirada insistentemente tiende a mostrar un ritmo cardíaco más alto que otra que no. Una de las incomodidades de hablar en público es la de enfrentarse a todas esas miradas fijas.”

¿Qué ocultarán las miradas?

lunes, julio 04, 2005

El Slow motion o como empeñarse en utilizar mal una técnica

Debía de haberme andado con menos rodeos y titular este post “El Slow Motion o como empeñarse en cagarla” porque, a ver, en algunos momentos pues mira, puede quedar bonito o resultón, pero de lo que pecan muchas de las escenas de acción (y porque no decir películas) es de repetir la fórmula manida, la falta absoluta de originalidad (o peor aún, de saber hacer) o intentar el más difícil todavía (cuando no se dan los tres casos al mismo tiempo...) que hacen que me aburra soberanamente. Y con el slow motion se están pasando tres pueblos.

Hace poco Quinn ya mencionó a nuestro querido Max Payne y su “bullet time”, pero si algo me ha llevado a escribir este post ha sido ver “Alien vs Predator”.
Si no has visto en tu vida una película de estas dos (inconmensurables) sagas puede pasar como entretenida, pero si eres un seguidor (como yo, que hasta ideé una partida de Cyberpunk que giraba entorno a esos turistas de safari más conocidos como Predators, los cuales por supuesto no aparecen en el juego) lo que seguramente sentirás es una decepción porque no llega ni mucho menos al nivel de las otras y tiene ciertas cosas, que por lo menos a mí, no me gustaron nada. Pero bueno, tengo que decir que ya iba avisado y si la vi fue únicamente para vivir otra aventura de nuestros queridos amiguitos en acción.


Portada Predator 2

Es una cabronada



Pero lo peor de todo es que el uso del slow motion aquí es para echarse las manos a la cabeza.
Veamos, por ejemplo, dos escenas.
En una tenemos a dos depredadores en un tejado acechando a unos incautos humanos. Por el momento todo muy bien, hasta que a uno de los cazadores definitivos le da por saltar al tejado de enfrente y lo que tendría que ser un letal y silencioso salto y un posterior encubrimiento camaleónico con el entorno inmediatamente después, casi sin que nuestros ojos tengan tiempo para percatarse (y un ooohhh de admiración se escape de nuestras bocas), vemos como queda suspendido en el aire cual grácil bailarina rusa, con una pose impecable (aunque quizás la pierna deba estirarla un poco más y el brazo derecho arquearlo) mientras le acompaña un efecto de sonido que no llego a entender de donde diantres sale.



Huevo de alienFacehugger

Un alien-araña y Ripley en otra entrega de la saga



Otra escena. Un huevo de alien se abre ante el estupor de un humano y de él sale un alien-araña. Cuando esto sucede uno no puede parpadear porque sabe que en cualquier momento se va a lanzar a por su presa y atraparla con un movimiento centelleante sin que el otro pueda reaccionar y quizás dándole únicamente tiempo para soltar algún grito de pánico. Pues bien, creo que mi boca fue abriéndose por la sorpresa y mis cejas se arqueaban a la misma velocidad que las imágenes que estaba viendo (de una forma muuuy lenta) adoptando un gesto de lo más ridículo, cuando el alien fue congelado en el aire, viéndolo pasar como si tal cosa, como si aquello no fuera con la película (podrían haber puesto la sintonía de una comedia de los 70 que aquello habría quedado perfecto), y sobretodo, cuando aparece esa visión horrenda e hilarante en el instante que lo enfocan desde la parte delantera y vemos el movimiento frenético, de un lado hacia otro, del conducto que tienen los alien para introducir a la cría en el receptáculo por medio de la boca. Es que parecía la imagen de un baboso acosador preparándose para dar un beso en la boca a una chica con la lengua afuera!!


Portada AVP


Aunque tampoco es de extrañar que lo utilicen de esta manera porque si miramos el resultado de otras situaciones no es que sean para tirar cohetes.
El final, que es un pupurri entre “Aliens: El regreso” y “Depredador 2” destroza totalmente el clímax. Yo pensaba mientras lo veía, como ocurra lo que me temo sólo les faltará que aparezcan tocando unos platillos y diciendo, tranquilosss, si aquí no pasaba nadaaa. Y en efecto, ocurre... (aunque yo no vi a ninguno que llevara un platillo...)
Y para rematar, justo al final tienen que hacer la maldita coletilla, que si tuvieran dos dedos de frente y se hubiesen fijado en lo que ha sucedido en esta película por ejemplo, se habrían dado cuenta de que era una gilipollez y de que era imposible que hubiera pasado. Además que no pude aguantarme un “y qué, como si fuera a pasar mucho con esto...”

En fin, que si queréis verla adelante, pero si le habéis cogido cariño a alguno de estos alienígenas, cuidado.

PD: También he visto “Yo, robot”. La película está bastante bien pero... ¿a qué no sabéis que utilizan en algunas escenas de acción?

PD2: Además, ¿¿¿es que no se dan cuenta de que “gracias” al slow motion vemos con todo lujo de detalles aquello que queda mal o que está retocado del plano???

PD3: Parece ser que la fiebre de rumores sigue extendiéndose. Ya había leído en varias páginas que el rodaje de Watchmen se había cancelado. Pues bien, no es así. Leo en el Dolmen que al director le comentaron que tenía luz verde para seguir adelante, pero que en realidad todavía tenían que presentar el proyecto.
Esperemos que no vayan a utilizar el temido slow motion en esta película...

PD4: Que pena que “Alien vs Predator” no tenga nada que ver con el comic del mismo título. Estaba muy bien... Snif

sábado, julio 02, 2005

Chocolat is a serious thing

-¿No está bueno?
-Por supuesto, pero... no se trata sólo del sabor. Es toda la experiencia.
En primer lugar, hay que revolver la crema por el borde, para concentrarlo todo en el centro. Luego se acaricia suavemente el helado con la cuchara como si se esculpiera. Una vez preparado hay que disfrutar cada bocado. Y... con la última cucharada, cierras los ojos.
...
-No sabía que tuviera un ritual.
-El chocolate es algo muy serio.


De un episodio de Star Trek, The Next Generation


miércoles, junio 29, 2005

Su nombre era Juan

Cuando conoces a una persona que está viviendo al límite, cuando mantienes una conversación mirándole directamente a los ojos, todos tus problemas te parecen completamente absurdos, nimiedades sin sentido.

Se me acercó hace unas noches después de salir del trabajo, mientras hablaba con un amigo en la esquina de mi manzana. Tenía la piel morena y curtida, cabellos oscuros y unos ojos negros y profundos como pozos. También desprendía cierto olor a alcohol pero no parecía mal tipo. Ya me había fijado en él antes, cuando estaba con su mujer, la cual estaba sentada en la acera con una botella de cerveza.
Vino a pedirnos algo de dinero y yo sin rodeos le pregunté para qué era. Me contestó que tenía que hacer una llamada urgente. Soy de Granada y tengo a mi familia allí. Creo que algo grave ha pasado. No sé si mañana tendré que salir como pueda para allá. Pero la familia es lo más importante.
Me dijo que necesitaba más pero que se conformaba con una moneda. Y se la di.
Entonces no paró de agradecérmelo, de mostrarme todo su afecto y de prometerme que si en un futuro nos volvíamos a ver me lo compensaría con creces. Yo sinceramente le respondí que no era nada. Porque no fue nada, sólo una miserable moneda.

Poco después lo vi pasar para pedir más a otra gente. Al volver le miré y me dijo con una cara repleta de felicidad que había conseguido el dinero.
Y empezamos a conversar.

Me contó que era una buena persona, pero que no sabía lo que tendría que hacer cuando llegase ahí. Estaba dispuesto a cualquier cosa (supongo que ya conocéis que la ley gitana sigue un camino diferente al de la ley judicial).
Noté que tenía que desfogarse, así que lo dejé hablar y me dediqué a escucharle. Y entre cosas y asuntos recorrimos parte de su vida. Su estancia en una plataforma petrolífera, en el ejército, como trabajó de camarero, aparcacoches, peón...

Yo ya me he encontrado con mucho mentiroso o fantasmón, de los que cuanto más te cuentan menos te crees. Pero no quería dudar de lo que me estaba diciendo. Si él me contaba algo, yo asentiría y lo trataría como cierto. Quién era yo para dudar de sus palabras. Y menos esa noche.
Y mientras seguíamos hablando el mantenía fija su mirada. No la apartaba para nada, ni giraba su cabeza, ni siquiera parecía parpadear.

Puedes ser una buena persona pero el hambre te vuelve loco.

Su expresión cambiaba totalmente cuando hablaba de lo que quizás tendría que hacer al volver a Granada, de algunos desencuentros con algunos curas “caritativos” o de sus días en la plataforma. La agresividad entonces le brotaba por los poros y se acercaba a escasos centímetros de mi cara. Me sorprendí de mí mismo cuando me percaté que en esos momentos no retrocedía ni un paso y continuaba mirándolo directamente a los ojos.

Durante nuestra charla en algún momento se me pasó por la cabeza un por favor, que no sea él al que tuve que sacar de mi edificio hace poco. Os lo explicaré brevemente para no extenderme más de la cuenta (más aún, debería decir) y si queréis otro día os lo cuento con más detalle. Resumiéndolo mucho una madrugada escuché gente en mi escalera y salí para obligarles a marcharse del edificio. No les llegué a ver, ni ellos a mí, pero fue una noche movidita.
Aunque por una historia que me contó que vivía de okupa y que tenía dos hijos me debía indicar lo contrario, algo en mi interior me decía que seguramente sí eran ellos.
Cuando vino la primera vez hacia nosotros, ya lo vi de refilón acercarse y pensé algo muy parecido a lo que os he contado antes pero en un tono muy diferente. Algo así como un joder, que no sea él al que tuve que sacar de mi edificio hace poco. Me limité a asentir y responder con algún ajá, para intentar que no me reconociera, pero cuando vi que no lo hacía y que se tomaba más confianza dejé de ser tan cauto.
Y poco a poco cambió el tono de esa frase de mi cabeza por algo más parecido a una súplica.

También me dijo que a pesar de haber nacido en Granada él quería que echaran sus cenizas en Santa Ponça. Allí había sido muy feliz años atrás (y sus ojos le brillaron al recordar esto).

Cuando nos despedimos todos, nos dimos las manos, le pedí su nombre (Juan se llamaba), nos presentamos formalmente, me volvió a mostrar su agradecimiento y deseándonos todo lo mejor nos separamos.

Pero yo al entrar en el portal de mi casa, sentado cabizbajo en la escalera, no podía evitar sentirme culpable y de que podría haber hecho mucho más por él.

Te deseo todo lo mejor, Juan. Y que las cosas te cambien para bien.