Preciosa y delirante película, aquí traducida como “Olvídate de mí”, que a través de la original idea de qué pasaría si pudiéramos borrar todos los malos rollos de nuestra mente, nos cuenta una bonita historia de amor.
La verdad es que si hubiese sido por sus protagonistas habría tardado bastante más en verla, porque si me moría de ganas por verla era más que nada por su guionista Charlie Kaufman (“Cómo ser John Malkovich”, “Adaptation”).
Aunque tengo que reconocer que tanto Jim Carrey, como Kate Winslet están bastante bien en esta peli, eso sí, siguiendo bastante en su línea.
La estructura de cómo está contada la historia me ha recordado a otra película, en mi opinión única, de la que no os diré el título para no desvelaros su narración. Pero quería dejar este apunte para destacar lo sorprendente que es.
Ver esta peli es como ir en una montaña rusa. Te sube, te baja, gira bruscamente a un lado, al otro, cambia la velocidad, te pone boca abajo y te deja un rato así...
Y en cierto momento comienza un exquisito y surrealista viaje cargado de diferentes tonos (cómico, absurdo, paranoico, terrorífico...) conducido magistralmente y que cuando pasamos el (necesario) desconcierto, baja su intensidad y nos sitúa en otro camino diferente.
Lo que más me gusta de Kaufman es que me hace pensar. Y mucho.
Y me da también una buena lección y todo un repaso. Porque ver una película suya es gran ejercicio de humildad. Y es que me doy cuenta de que cualquier cosa que pueda llegar a imaginarme, él ya lo habrá hecho mucho antes, pero además habrá continuado profundizando cien veces más dejando aquel pensamiento que tenía en algo ridículo.

Mi primera reacción al conocer el argumento fue de, oh, debe estar genial poder hacer algo así, dónde hay que firmar. Y él consigue llevarte a través de varias fases, giros y piruetas de una forma gradual que va trastocando esa idea por momentos.
Hasta llegar al final... Que final tan hermoso.
PD: Pensaba que... A Kaufman le debe fascinar el concepto de viajar a través de la mente de las personas. Recordaba otras de las películas que he visto suyas y, de una manera u otra, lo hace.